La almendra tiene un valor nutritivo parecido a la avellana. Ahora bien, hay leves diferencias muy interesantes para destacar.
· La almendra es el fruto seco con el contenido en calcio más elevado, concretamente 270 mg / 100 g. Este hecho es muy interesante para las personas poco amantes de los lácteos o que tienen, por ejemplo, problemas con la lactosa. Todavía más, por supuesto, si dichas personas tienen unos requerimientos de calcio elevados.
· Al igual que la grasa de la avellana, la grasa de la almendra es muy beneficiosa para el sistema cardiovascular. Contiene dosis elevadas de ácido oleico y es, por tanto, un alimento ideal para cuidar las arterias.
· Otro punto distintivo de la almendra es que es el fruto seco que aporta más fibra. Esto hace que sea un alimento muy recomendable para regularizar el tránsito intestinal y también para nuestra flora intestinal.
· El aporte de magnesio es otro punto a tener en cuenta. El magnesio es un mineral esencial para múltiples funciones y a menudo nuestra dieta lo aporta en dosis un tanto escasas.
· Por último, destacar su elevado contenido en zinc, mineral que interviene, entre otras muchas funciones, en el buen funcionamiento de la inmunidad. Dicho de otra manera, es un mineral que mantiene nuestras defensas en forma.
100 g de almendras aportan:
Kcal, 575
Proteínas, 20
Grasas, 53 g (32,94 g monoinsaturada, 9 g poliinsaturada, 3,82 g saturada)
Carbohidratos, 3 g
Fibra, 14,2 g
Calcio, 270 mg
Hierro, 6,30 mg
Magnesio, 258 mg
Zinc, 7,30 mg
Sodio,12 mg
Potasio, 690 mg
Fósforo, 510 mg
Vitamina B1, 0,45 mg
Vitamina B2, 0,67 mg
Vitamina B3, 5,30 mg
Vitamina B6, 0,10 mg
Ác. fólico, 96 ug
Vitamina E, 20 mg |